Amputación de dedos e incapacidad permante

José Manuel perdió 2 dedos de la mano derecha en un accidente, el pulgar y el índice a la altura de la falange medial. Además de la evidente secuela de la amputación de los dedos, sufría secuelas psicológicas y estéticas importantes y una incapacidad permanente parcial para la realización de las tareas de su ocupación o actividad habitual.
El cliente no estaba contento con el servicio médico y psicológico que le estaba prestando la compañía de seguros contraria. Cuando acudió al despacho pudimos derivarle a otros servicios sanitarios de su agrado, gracias a nuestra red de colaboradores y así pudo recuperarse de las graves secuelas sufridas.

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