Por desgracia, la inmensa mayoría de los accidentes de tráfico se deben a un despiste del conductor y, en algunos pocos, por culpa de una maniobra imprudente por parte de éste, según datos de la DGT.

En caso de que se sea víctima de un accidente de tráfico es muy importante que el conductor y los acompañantes, en el caso de que los haya, mantengan la calma y un actitud sosegada para analizar las causas del accidente y recabar la mayor información posible de cara a una posible reclamación. Es importante evitar cualquier enfrentamiento con la parte contraria y, primero de todo, antes que nada, asegurarse de que no hay heridos y, en caso de que los hubiera, llamar en seguida al 112 y a los servicios de emergencia médica.

Se recomienda que el conductor llame a la policía para dar testimonio de lo ocurrido

Según la aparatosidad del accidente y sus implicaciones en el tráfico, también es importante llamar al 112 para que nos mande un coche de policía: los agentes de tráfico nos darán no sólo su apoyo moral sino nos podrán ayudar en todo el papeleo y, lo más importante, serán testimonios de lo ocurrido, que en caso de juicio o para recabar toda la información posible serán clave para dar el apoyo que necesita al conductor víctima del accidente.

Se cuente o no con la presencia de la policía es muy importante tomar datos a posibles testigos que sepamos que hayan presenciado el accidente (nombre, apellidos, DNI, dirección y número de teléfono). Si, más adelante, surgen disputas con el conductor contrario sobre la culpabilidad del accidente los testigos nos podrán ayudar a respaldar lo ocurrido.

El conductor también debe respaldarse de una revisión médica

Una vez hayamos hecho todo el papeleo y recopilado el máximo de datos posibles para las aseguradoras, es muy importante que dejemos constancia de las lesiones sufridas en un hospital o ambulatorio de referencia de titularidad pública. Es frecuente que algunas lesiones no se manifiesten hasta horas posteriores al suceso, por lo que no hay que bajar la guardia. Tampoco deberemos dejar pasar mucho tiempo pues muchas aseguradoras, si dejan pasar días, no atribuyen las secuelas a lo ocurrido y, después, se lavan las manos.

De hecho, el esguince o latigazo cervical es una de las secuelas físicas más comunes entre quienes sufren accidentes de tráfico; se produce cuando un repentino y brusco movimiento de la cabeza, hacia atrás (hiperextensión), hacia delante (hiperflexión) o ambas , ocasiona lesiones en diversas estructuras del cuello como los músculos, ligamentos y articulaciones del mismo.

El conductor debe informar a su aseguradora y reclamar una indemnización

El conductor tampoco debe demorarse en informar a su aseguradora, pues tiene como máximo 7 días. Por otro lado, la entidad aseguradora tiene la obligación de presentar una oferta motivada de indemnización en el plazo máximo de tres meses desde la recepción de la reclamación. Aquí se detallará la indemnización ofrecida, contabilizando daños personales y materiales. Para calcular la cuantía a desembolsar, la aseguradora deberá tener en cuenta el Baremo de Accidentes, aunque si bien es cierto su interpretación suele ir a la baja. Se puede pedir una indemnización por daños leves por ejemplo una indemnización por latigazo cervical.

Es muy importante, también, que el conductor compruebe si, en su contrato con el seguro, le incluye la cobertura de defensa judicial a efectos de reclamar a la compañía de seguros del vehículo culpable. Aún así, como te hemos contando en varias ocasiones, desde RDI no te recomendamos dicha opción, pues las aseguradoras, entre ellas, suelen llegar a acuerdos que no suelen beneficiar al conductor víctima del accidente.

Recuerda, en caso de accidente, como conductor debes tener el mejor asesoramiento para obtener la máxima indemnización posible. Por eso debes contactar con RDI abogados. Y, recuerda, sólo cobramos si tú cobras.