La circulación vial en un vehículo de cualquier tipo entraña asumir un riesgo de colisión. La estadística demuestra que ejercer la conducción de nuestro vehículo es una actividad de riesgo tal como lo atestiguan los altos índices de siniestralidad en los accidentes de tráfico. No queremos decir con ello que todos los días que te pongas al volante tengas un accidente de tráfico pero sí es cierto que cada día hay accidentes de tráfico. Esta circunstancia ha motivado que desde el punto de vista regulatorio se haga necesario e imprescindible la suscripción de una póliza de seguro de auto, de responsabilidad civil, que cubra daños a terceros. La regulación sobre este tipo de seguro la encontramos en el Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor. De esta manera y dada la alta incidencia de accidentes, se quiere evitar que ningún daño quede sin indemnizar, de ahí la obligatoriedad de suscribir una póliza de seguros en la que la aseguradora tenga una responsabilidad objetiva.

Dentro de la siniestralidad y de los muchos tipos de accidentes de tráfico con los que nos podemos encontrar (colisión frontal, salida de vía, contacto con una animal que se cruza, etc) uno de los más frecuentes es la colisión por alcance, y dentro de las ciudades el accidente de bus.

¿En qué consiste la colisión por alcance?

Como su propio nombre indica supone el choque mediante alcance de dos o más vehículos que circulan en el mismo sentido uno detrás de otro. Normalmente este hecho suele producirse por dos circunstancias:

  • Frenada repentina del vehículo que circula delante sin que el vehículo que viene por detrás tenga margen para frenar sin colisionar.
  • Despiste y distracción al volante del conductor del vehículo que circula detrás, que sin aminorar la marcha colisiona con el que va delante.

En el ámbito de la responsabilidad civil en este tipo de accidentes, la regla general, a salvo de prueba en contrario, es que la responsabilidad de la colisión es de quien alcanza, es decir, del vehículo que circula detrás. Esto se debe a que la norma básica en materia de circulación vial obliga al vehículo que circula detrás a adaptar su conducción y mantener una distancia con el vehículo que circula delante que, en caso de ser necesario, le permita frenar el vehículo en condiciones seguridad sin colisionar. De hecho, el Real Decreto Legislativo 6/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, tipifica como infracción grave, no guardar la distancia adecuada. Este comportamiento lleva aparejada una sanción de 200 euros y 3 puntos del permiso de conducir.

Qué hacer en caso de colisión por alcance

El protocolo de actuación en caso de colisión por alcance sería el siguiente:

  • Detener los vehículos con seguridad y señalizar la zona
  • Asegurarse que no haya heridos de gravedad
  • Hacer el parte amistoso del accidente
  • Dar parte del siniestro a la aseguradora

Detener los vehículos en condiciones de seguridad

Lo primero de todo será tratar de detener ambos vehículos en condiciones de seguridad y en un lugar que no altere la circulación:

  • Si no es posible detener el vehículo fuera de la vía deberá intentar colocarse dentro del arcén derecho de forma que ocupe la menor superficie posible del carril derecho.
  • Si el coche queda parado en el centro de la vía de forma que no se puede mover. Habrá que salir del vehículo con mucha precaución, señalizando el siniestro rápidamente con las luces de emergencia y colocar los triángulos avisadores del accidente. En resumen podemos indicar que lo primero de todo será asegurar la zona del siniestro evitando que se produzcan otros.

Asegurarse que no haya heridos de gravedad

Una vez que hayamos detenido los vehículos hay que asegurarse que no haya heridos de gravedad. En este punto hemos de detenernos brevemente para explicar que en este tipo de alcances siempre es recomendable avisar a los servicios sanitarios. Es frecuente que en un primer momento no notemos ninguna lesión pero es muy habitual, sobre todo para los ocupantes del vehículo que recibe el impacto, que se ocasionen cervicalgias, lesiones vertebrales o lumbares y lesiones de análoga naturaleza  que pueden llegar a ser extremadamente molestas y prolongadas en el tiempo. Avisando a la ambulancia nos aseguraremos un parte de lesiones, si las hay, para que el seguro se haga cargo de las indemnizaciones y gastos de diagnóstico, bajas y tratamientos.

Parte amistoso del accidente

Lo siguiente será intentar hacer el parte amistoso del accidente con el otro conductor implicado. El parte amistoso de accidente es una declaración en la que las partes manifiestan cómo se han producido los hechos y que sirve para esclarecer la responsabilidad correspondiente. Siempre recomendamos, sobre todo si somos la parte que ha sufrido el alcance, requerir la intervención de los agentes de tráfico. Estos harán el atestado correspondiente en el que se determinará con cierta aproximación como tuvo lugar el accidente. Este documento goza de presunción de veracidad al ser elaborado por agentes que tiene consideración de autoridad, salvo que el mismo se desacredita en juicio. En caso de no ponerse de acuerdo los conductores en el parte amistoso el atestado podrá dar una importante aproximación sobre la responsabilidad en el accidente.

Dar parte a la aseguradora

La aseguradora iniciará el expediente para el peritaje de los daños y decidir si se repara o bien se declara el siniestro total del vehículo, en cuyo caso nos darán una indemnización equivalente al valor venal del mismo, es decir, el valor en el momento del accidente. Si somos dueños del vehículo que ha recibido el impacto, será nuestro seguro quien gestione la reparación del daño con la compañía del conductor culpable.

¿Cómo se cuantifican las indemnizaciones?

El mecanismo legal que usan aseguradoras y abogados para la valoración y cálculo de las indemnizaciones de los daños producidos por una colisión por alcance, y en general de cualquier evento dañoso producido por un hecho de la circulación, se encuentra regulado en la Ley 35/2015, de 22 de septiembre, de reforma del sistema de valoración de daños y perjuicios causados las personas en accidentes de circulación. Las tablas de indemnizaciones se van actualizando anualmente. En concreto para este año 2021 ya tenemos el baremo actualizado ya que en el BOE del 19 de febrero se publica la Resolución de 2 de febrero de 2021, de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, por la que se publican las cuantías de las indemnizaciones actualizadas del sistema para valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación.

Hemos de tener en cuenta que lo anterior solo se aplica a daños personales. Respecto de los materiales habrá que estarse a lo que determine el peritaje.