¿Qué pasa si recibimos un golpe de coche aparcado? Aparcar es una de las maniobras de circulación que más miedo genera entre muchos conductores. No en vano, muchos de ellos evitan estacionar en línea o en cordón por la dificultad añadida que conlleva este tipo de estacionamiento.

La falta de preparación y de práctica en la maniobra de estacionamiento es fuente de  multitud de siniestros. El más frecuente el golpe en el coche aparcado.

Tipos de siniestros en los que se produce el golpe de coche aparcado

Los casos y supuestos en los que producen situaciones que terminan en un golpe de coche aparcado, son de lo más diversos. Vamos a referirnos a los más frecuentes:

  • El golpe de coche aparcado se puede producir al intentar aparcar en línea. Calcular mal la distancia produce una colisión en la parte delantera del vehículo de atrás de forma que se dañará el paragolpes delantero, los faros, la chapa, etc.
  • Del mismo modo, calcular mal la distancia con el vehículo delantero producirá un golpe de chapa en la parte trasera destrozando el parachoques, el cierre del maletero, la matrícula, los faros, la pintura o la chapa.
  • Aparcar en batería o en cordón puede originar un roce o un rallón si nos acercamos demasiado.
  • Abrir la puerta sin cuidado golpeará la chapa del vehículo situado al lado. No son daños graves pero se levantará la pintura dando una imagen estética de dejadez y que dirá poco del dueño del vehículo si se repara.
  • No debemos olvidar que tampoco hace falta aparcar para que se produzca un golpe de coche aparcado. Un vehículo que circule despistado y pierda el control podría chocar con otro aparcado causando perjuicios de diversa consideración.

Qué hacer si nos si nuestro vehículo aparcado recibe un golpe de otro conductor

Podemos distinguir distintos tipos de situaciones que describimos en los siguientes epígrafes.

Accidente en el que el responsable se ha dado a la fuga

Una de ellas, que resulta frecuente, se presenta cuando vamos a coger nuestro  vehículo y nos llevamos la sorpresa al observar con incredulidad y rabia la presencia de un golpe de coche aparcado, cuya responsabilidad ignoramos porque el causante se ha ido y no ha dejado nota de sus datos o vía de contacto.

Esta es la situación más habitual y nos sentiremos desamparados. En estos casos es recomendable:

  • hacer fotos de los daños causados,
  • preguntar a alguno de los transeúntes si ha visto algo,
  • verificar si algún comercio tiene alguna cámara de seguridad para que guarde las imágenes con el fin de identificar al vehículo responsables del daño.
  • Además, si los daños son de relevancia será necesario contactar con la policía municipal para que levante atestado.

Puede que algún vecino haya visto algo o haya tomado nota de la matrícula o se haya fijado en el conductor. Quizá con estos datos se pueda identificar al vehículo fugado y pedir cuentas a su seguro, que por muy básico que sea, tendrá que afrontar los costes de reparación de los daños causados por el siniestro.

Si no conseguimos localizar el vehículo culpable tendremos que verificar si en nuestro seguro hay coberturas contratadas para hacer frente este tipo de daños por un golpe de coche aparcado. Si estamos ante un seguro a todo riesgo o a todo riesgo con franquicia, nuestra compañía aseguradora se hará cargo de los gastos de reparación o de una parte importante de los mismos (todo excepto la franquicia).

Para cobrar de nuestro seguro, en los casos en que proceda, habrá que dar inmediatamente parte del siniestro y seguir las indicaciones que nos marque el tramitador de seguros.

Cuando el conductor que ha causado el golpe se queda en el lugar o deja nota

Esta es la situación ideal. Debería ser la norma general pero es más bien al revés. Normalmente quien da el golpe de coche aparcado no se suele quedar y ello puede ser a diversas causas:

  • Estar al volante bajo los efectos de alcohol o estupefacientes
  • Conducir sin carnet
  • Conducir sin seguro
  • Cuando se produce el accidente sin ITV

Si tenemos la gran suerte que el conductor ha dejado nota o bien se ha quedado para hacerse responsable del daño causado por el golpe de coche aparcado, se realizará el parte amistoso del accidente explicando en el mismo como ha sucedido, quedando firmados dos ejemplares por las partes, uno para cada uno. El seguro del vehículo siniestrado se hará cargo tras la peritación que se realizará en un taller concertado por la compañía del conductor culpable, donde se fijará la cantidad a la que ascienda la indemnización. Para el caso que el infractor no tuviera contratado seguro obligatorio de vehículos, será el consorcio de compensación de seguros el que se hará cargo de atender la indemnización correspondiente por el golpe de coche aparcado.

Importancia del seguro

Teniendo en cuenta la siniestralidad que acontece en el ámbito de la circulación vial con vehículos a motor, el Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor impone la obligación a todos los dueños de un vehículo a motor, en los términos que marca la Ley, a tener suscrita una póliza mínima de seguro de auto. Si tenemos el seguro básico y obligatorio mínimo, solo cubrirá los daños causados por nosotros con nuestro vehículo a terceros y por lo tanto no será posible obtener ninguna indemnización. Desgraciadamente si no logramos identificar al responsable, tendremos que rascarnos el bolsillo para reparar los daños. Si por el contrario somos conductores del vehículo que causa el accidente nuestro seguro si cubrirá los daños de golpe de coche aparcado, sin perjuicio de que la compañía aseguradora pueda reclamarnos si considera que pudo haber culpa en nuestra conducción.

Además hay otra cuestión relevante que muchas veces no se tiene en cuenta. Podemos encontrarnos con que muchas compañías pongan reparos a asumir el importe de la indemnización o la totalidad del mismo debido a que consta en el expediente correspondiente que el vehículo estaba aparcado en un lugar prohibido, por ejemplo en un vado, en una zona de estacionamiento prohibido y obstruyendo parcialmente la entrada y salida a un garaje comunitario o privado. En estos casos podemos tener problemas para que el seguro nos repare el vehículo después del golpe de coche aparcado.